Europa lucha unidos contra la gran amenaza de la desinformación


La exposición de los ciudadanos a “bulos”, “fake news” o a la desinformación en gran escala, incluida la información engañosa o abiertamente falsa, es un gran desafío para Europa. Hay un esfuerzo continuo y conjunto para evitar caer en ellas, para aprender a detectarlas. La amenaza de la desinformación afecta a todos: gobiernos, instituciones, medios y ciudadanos. Por eso, Europa no se queda quieta y trabaja para combatirla, con más incidencia aún en un contexto tan crítico como la crisis del coronavirus.


La información, hoy en día, se difunde con una rapidez vertiginosa: canales como Whatsapp o las redes sociales y los medios de comunicación online se hacen eco de cualquier “noticia” al instante. Tanto la rapidez como la gran variedad de plataformas en las que compartir pueden ser aspectos muy positivos para la información: mayor difusión e inmediatez. Pero si esa información no está contrastada, no es correcta o aquel que la difunde tienen un interés por desestabilizar, entonces el problema se convierte en una amenaza para la información, la democracia e incluso para la salud de las personas. Decir que la lejía cura el coronavirus es un claro ejemplo reciente. Como este, tenemos muchos, por eso, instituciones como la Comisión Europea han desarrollado estrategias para luchar contra la desinformación de una manera coordinada.


La lucha contra la desinformación se ha convertido en una de las prioridades de la Unión Europea desde 2015, y se ha intensificado desde marzo de 2020 durante el desarrollo de esta crisis mundial de la pandemia COVID19.

Europa trabaja sin descanso para poner fin a la situación, reflejo de ello son las varias medidas ya tomadas. Por ejemplo, el contacto con plataformas en línea es más que habitual por parte de la Comisión. Así como la colaboración con medios en línea cuyo objetivo es la lucha contra la desinformación.

En el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) se ha creado un equipo que se llama East Stratcom Task Force y que se dedica a la comunicación proactiva de las políticas y actividades de la UE en Rusia y países de la Asociación Oriental. Este equipo está realizando importantes acciones para contrarrestar la desinformación: detectando, analizando y exponiendo campañas de desinformación.

Desde el inicio del brote, su actividad se ha intensificado y reforzado: constante monitoreo y análisis de flujos de información y fuentes provenientes. También, junto con la Comisión Europea, Estados miembros y socios internacionales, el SEAE trabaja para evitar que la información no sea mal utilizada en esta crisis.

La última reacción de la Comisión Europea en relación a la lucha contra la desinformación ha sido la publicación de una Comunicación que analiza la respuesta inmediata de la Comisión y propone acciones concretas que pueden ponerse en marcha rápidamente.

Estas acciones están orientadas a intensificar la lucha contra la desinformación y la amenaza de poner en peligro a sus sociedades democráticas. Los aspectos clave para conseguir una UE más fuerte y resiliente son:

  • Comprender: distinguir entre contenido ilegal y contenido pernicioso, pero no ilegal.

  • Comunicar: informar a los ciudadanos con el fin de combatir la desinformación

  • La cooperación entre instituciones, socios internacionales como la OMS, terceros países y ciudadanos

  • Transparencia: es necesario seguir aumentar la transparencia y monitorear las acciones y contenidos publicados en plataformas online.

  • Garantizar la libertad de expresión y el debate democrático plural: los periodistas tienen que poder trabajar de forma segura.

  • Empoderar y sensibilizar a los ciudadanos, permitiéndolos participar en el debate democrático y preservando el acceso a la información y la libertad de expresión.

Todo este trabajo se refleja a través de publicaciones periódicas, diarias, en el portal web específicamente creado para luchar contra la desinformación: EUvsDisinfo.eu, además de en los perfiles en redes sociales de la Comisión.


Más específicamente en el contexto del coronavirus, la Comisión también ha creado un portal de lucha contra la desinformación donde, además de ofrecer distintas recomendaciones, se desmienten las principales informaciones difundidas en las últimas semanas que tanto daño pueden hacer a la ciudadanía.


Además de las medidas tomadas desde la Comisión, a nivel usuario todos podemos y debemos contribuir, ya que, según el último Eurobarómetro de otoño de 2019, la desinformación es un problema para el 74% de los europeos y el 86% de los españoles. ¿Y cómo podemos contribuir? Principalmente, siendo cautos. Es recomendable seguir los consejos de autoridades sanitarias, organizaciones internacionales pertinentes, como la OMS, o evitar compartir información que provenga de fuente fuentes dudosas o no verificada.


Francisco Fonseca Morillo, Director de la Representación de la Comisión Europea en España

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